dilluns, 9 de juny del 2014
novelas mi blogger
Aquí os dejo muchas novelas: Blue jeans, cien facetas del señor daiamomnds,cinquenta sombras de grey,hermosos desastres , infierno de gbrie,l mirame i dispara, novelas sueltas ,etc cada vez que pueda os voy subiendo mas novelas que tengo :)
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dimarts, 14 de gener del 2014
α нι∂∂єи нιтσяy [נusтιη&тú]
C A P I T U L O S I E T E
La mirada sorprendida en los ojos de la joven lo hizo vacilar un instante, pero entonces advirtió que, a pesar de sus rechazos en público, a pesar de que acababa de negar que no estaba allí por él, la expresión en su rostro parecía indicar que sintiera que estaba ofreciéndole el cielo. Hasta su respiración se había tomado entrecortada. Aquello lo excitó. Puso la mano libre sobre la cálida y suave piel que dejaba al descubierto el escote en uve y, al aspirar ______ sorprendida, aprovechó para posar su boca en los labios entreabiertos de la joven. El gemido ahogado de ______ lo hizo perder la cabeza por completo. En cuanto la joven empezó a responder al beso, Justin olvidó la diferencia de edad entre ellos, se olvidó de todo lo que los rodeaba. Por más que lo había intentado, no había logrado olvidar el sabor de los labios de ______. Durante aquellas últimas semanas el recuerdo lo había atormentado noche y día, y había llegado a pensar que debía haber imaginado ese placer sin igual, pero no era así. Sin poder ya contenerse, la mano que tenía en la nuca de la joven se contrajo, atrayendo su boca aún más cerca de la de él, mientras que la otra se deslizó dentro del cuerpo del vestido, cubriendo uno de los pequeños senos de ______. Ella emitió un gemido de protesta, pero el íntimo contacto de la mano de Justin en su piel, desencadenó en ella toda una serie de deliciosas sensaciones, y sólo pudo rodearle el cuello con los brazos, aferrándose a él para no perderse en aquel intenso oleaje de placer. Justin deslizó uno de los finos tirantes hacia abajo, despegó su boca lentamente de la de ella, y ______ notó cómo sus labios fueron descendiendo en húmedos besos por su garganta hasta la suave y cálida circunferencia del seno que había quedado al descubierto. Dejó escapar un intenso gemido, y sus uñas se hundieron en los brazos de Justin. -No hagas eso -susurró él sin levantar la cabeza-, ahoga esos excitantes gemidos o nos convertiremos en el espectáculo de la velada. Y entonces, tomando el seno en su mano, lo levantó hasta su boca, engulló la areola, y comenzó a succionar lenta y suavemente mientras lamía el endurecido pezón. ______ sollozaba extasiada, estremeciéndose de placer. y aun cuando Justin liberó su seno y levantó la cabeza, se quedó muy quieta, con los ojos entornados y la visión enturbiada por la excitación. Él la estudió en silencio antes de bajarle el otro tirante. El cuerpo del vestido cayó hasta la cintura de la joven, y las fuertes manos de Justin la arquearon hacia él, al tiempo que volvía a agachar la cabeza. Tras detenerse un momento para admirar hipnotizado su desnudez, tomó el otro seno en su boca y la hizo volar de nuevo con él hasta las estrellas. Cuando finalmente Justin logró controlarse, ______ se derrumbó contra él, y lo escuchó respirar jadeante mientras volvía a subir los tirantes a sus hombros y le ponía bien el vestido. -¿He sido el primero? -le preguntó con voz ronca. ______ no se sentía con fuerzas para mentir. -Sí -musitó. Las manos de Justin se contrajeron bruscamente en torno a su cintura, y maldijo con furia entre dientes. -¡Esto es un error! ¡Un error! -masculló-. Eres tan joven...
______ frotó su mejilla contra la garganta de Justin. -Pero yo te quiero... -murmuró-, te quiero más que a mi vida... -¡Basta! -la cortó él bruscamente, apartándose de ella. Sus ojos relampagueaban de ira, pero sus facciones estaban rígidas por la pasión apenas controlada, llenas de tormento-. ¡No quiero tu amor! ______ alzó la vista hacia él, con una mirada vulnerable y entristecida en sus grandes ojos azules. -Lo sé. Las facciones del ranchero se tensaron hasta parecer una máscara sobre los marcados pómulos, y apretó los puños. -Mantente alejada de mí, ______ -le dijo con voz ronca-. No tengo nada que darte, nada en absoluto. Las piernas le temblaban a la joven cuando contestó. -Sé que no lo creerás, pero si he venido aquí esta noche ha sido sólo porque mi padre insistió. Aquello no aplacó a Justin. -No te hagas ilusiones por lo que acaba de ocurrir -le advirtió con aspereza-, no ha sido más que sexo. No voy a casarme contigo, y la palabra «amor» no figura en mi vocabulario. -Porque no dejas que ocurra -murmuró ella quedamente. -Eso no es asunto tuyo -le espetó él. ______ sintió el frío de su mirada como si la cortara hasta los huesos. Dentro la orquesta había empezado a tocar otra canción, que la joven reconoció como Gracias por el recuerdo, y estuvo a punto de dejar escapar una risa amarga ante lo apropiada que resultaba para el momento.
La mirada sorprendida en los ojos de la joven lo hizo vacilar un instante, pero entonces advirtió que, a pesar de sus rechazos en público, a pesar de que acababa de negar que no estaba allí por él, la expresión en su rostro parecía indicar que sintiera que estaba ofreciéndole el cielo. Hasta su respiración se había tomado entrecortada. Aquello lo excitó. Puso la mano libre sobre la cálida y suave piel que dejaba al descubierto el escote en uve y, al aspirar ______ sorprendida, aprovechó para posar su boca en los labios entreabiertos de la joven. El gemido ahogado de ______ lo hizo perder la cabeza por completo. En cuanto la joven empezó a responder al beso, Justin olvidó la diferencia de edad entre ellos, se olvidó de todo lo que los rodeaba. Por más que lo había intentado, no había logrado olvidar el sabor de los labios de ______. Durante aquellas últimas semanas el recuerdo lo había atormentado noche y día, y había llegado a pensar que debía haber imaginado ese placer sin igual, pero no era así. Sin poder ya contenerse, la mano que tenía en la nuca de la joven se contrajo, atrayendo su boca aún más cerca de la de él, mientras que la otra se deslizó dentro del cuerpo del vestido, cubriendo uno de los pequeños senos de ______. Ella emitió un gemido de protesta, pero el íntimo contacto de la mano de Justin en su piel, desencadenó en ella toda una serie de deliciosas sensaciones, y sólo pudo rodearle el cuello con los brazos, aferrándose a él para no perderse en aquel intenso oleaje de placer. Justin deslizó uno de los finos tirantes hacia abajo, despegó su boca lentamente de la de ella, y ______ notó cómo sus labios fueron descendiendo en húmedos besos por su garganta hasta la suave y cálida circunferencia del seno que había quedado al descubierto. Dejó escapar un intenso gemido, y sus uñas se hundieron en los brazos de Justin. -No hagas eso -susurró él sin levantar la cabeza-, ahoga esos excitantes gemidos o nos convertiremos en el espectáculo de la velada. Y entonces, tomando el seno en su mano, lo levantó hasta su boca, engulló la areola, y comenzó a succionar lenta y suavemente mientras lamía el endurecido pezón. ______ sollozaba extasiada, estremeciéndose de placer. y aun cuando Justin liberó su seno y levantó la cabeza, se quedó muy quieta, con los ojos entornados y la visión enturbiada por la excitación. Él la estudió en silencio antes de bajarle el otro tirante. El cuerpo del vestido cayó hasta la cintura de la joven, y las fuertes manos de Justin la arquearon hacia él, al tiempo que volvía a agachar la cabeza. Tras detenerse un momento para admirar hipnotizado su desnudez, tomó el otro seno en su boca y la hizo volar de nuevo con él hasta las estrellas. Cuando finalmente Justin logró controlarse, ______ se derrumbó contra él, y lo escuchó respirar jadeante mientras volvía a subir los tirantes a sus hombros y le ponía bien el vestido. -¿He sido el primero? -le preguntó con voz ronca. ______ no se sentía con fuerzas para mentir. -Sí -musitó. Las manos de Justin se contrajeron bruscamente en torno a su cintura, y maldijo con furia entre dientes. -¡Esto es un error! ¡Un error! -masculló-. Eres tan joven...
______ frotó su mejilla contra la garganta de Justin. -Pero yo te quiero... -murmuró-, te quiero más que a mi vida... -¡Basta! -la cortó él bruscamente, apartándose de ella. Sus ojos relampagueaban de ira, pero sus facciones estaban rígidas por la pasión apenas controlada, llenas de tormento-. ¡No quiero tu amor! ______ alzó la vista hacia él, con una mirada vulnerable y entristecida en sus grandes ojos azules. -Lo sé. Las facciones del ranchero se tensaron hasta parecer una máscara sobre los marcados pómulos, y apretó los puños. -Mantente alejada de mí, ______ -le dijo con voz ronca-. No tengo nada que darte, nada en absoluto. Las piernas le temblaban a la joven cuando contestó. -Sé que no lo creerás, pero si he venido aquí esta noche ha sido sólo porque mi padre insistió. Aquello no aplacó a Justin. -No te hagas ilusiones por lo que acaba de ocurrir -le advirtió con aspereza-, no ha sido más que sexo. No voy a casarme contigo, y la palabra «amor» no figura en mi vocabulario. -Porque no dejas que ocurra -murmuró ella quedamente. -Eso no es asunto tuyo -le espetó él. ______ sintió el frío de su mirada como si la cortara hasta los huesos. Dentro la orquesta había empezado a tocar otra canción, que la joven reconoció como Gracias por el recuerdo, y estuvo a punto de dejar escapar una risa amarga ante lo apropiada que resultaba para el momento.
dilluns, 11 de novembre del 2013
α нι∂∂єи нιтσяy [נusтιη&тú] CAPITULO 6
· C A P
I T U L O S E I S·
-Ni siquiera me estás escuchando -le reprochó él, sin
poder evitar que su vista descendiera de nuevo a la boca de la joven-. ¿Sabes
qué es lo que estás pidiendo con esa actitud?
Tomándola por los hombros, la atrajo hacia sí y la besó de nuevo, abriendo sus labios para introducir entre ellos su lengua, de un modo sensual e insistente que asustó a la joven.
-No -la detuvo él al ver que intentaba apartarse-, si no te enseño otra cosa, al menos te enseñaré que el deseo no es algo con lo que se deba jugar.
Una de sus grandes manos subió hasta la nuca de ______, sosteniéndole la cabeza, y la otra siguió asiéndole con firmeza la cintura, mientras sus labios volvían a atormentarla con besos ardientes a la vez que bruscos. La joven estaba llena de temor, pero al mismo tiempo se sentía tan excitada, tan sedienta de más, que se dejó llevar, abandonándose.
Mientras que ella, joven e inocente, había perdido el control por completo, Justin no lo había perdido ni un instante, y eso precisamente era lo que él quería hacerle ver, que no estaba preparada para una relación, y mucho menos con un hombre experimentado. Minutos después del tempestuoso intercambio, Justin despegó sus labios de los de ella y se apartó para mirarla.
-¿Comienzas a ver lo peligroso que es? -le preguntó en un tono deliberadamente suave a la vez que algo amenazador-. Podría tomarte ahora mismo si quisiera, porque tienes demasiada curiosidad como para negarte a mi deseo. Y yo, ______, soy humano, no un santo.
-Pero tú... ¿no... no sientes nada por mí? -balbució ella.
Él apretó los puños y una de las comisuras de sus labios se torció hacia arriba en una mueca cruel.
-Siento deseo por ti, como lo sentiría por cualquier otra mujer que se muestre tan dispuesta. Eso es todo.
Aquella brusca revelación aplastó el orgullo de ______.
-Oh. Oh, ya... ya veo.
-Eso espero, porque últimamente estabas siendo demasiado obvia, ______. Vas a nuestro rancho día sí y día no con la excusa de ver a Sandy, te arreglas los días que vengo a la tienda... Entiéndeme, es halagador, pero no quiero tus atenciones de adolescente, ni ese incomprensible encaprichamiento que te ha dado conmigo. Siento ser tan poco delicado, pero así es como están las cosas.
______ se puso roja como la grana, y dio un paso atrás, rodeándose incómoda la cintura con los brazos. Se sentía destrozada.
La mandíbula de Justin se contrajo al ver la expresión dolida de ella, pero no se retractó.
-No te lo tomes tan a pecho -le dijo-. Pronto comprenderás que es mejor conformarse con lo que la vida nos ofrece que aspirar a imposibles. A partir de ahora mandaré a Billy por los pedidos. Y tú, encontrarás alguna excusa para no venir al rancho a ver a Sandy, ¿verdad que lo harás?
La pobre ______ asintió con la cabeza en silencio, y subió las escaleras del almacén conteniendo a duras penas las lágrimas. Justin la siguió, y cuando fue a salir de la tienda, se detuvo un momento, girándose para mirarla una última vez. Sus facciones estaban contraídas en lo que a ______ le pareció un gesto de arrepentimiento, y por un instante creyó que iba a volver a entrar para decirle que lo perdonara, que no había querido decir aquello, pero él se caló el sombrero y se marchó.
A partir de ese día, tal y como había dicho, Justin envió a su capataz para comprar lo que necesitaban, y no volvió a poner el pie en la tienda. ______ lo veía de modo ocasional por la calle, algo imposible de evitar en una ciudad tan pequeña como Jacobsville.
En una ocasión fueron a almorzar a la misma cafetería, pero ______ se levantó, dejando la comida a medio acabar, y salió por la puerta trasera mientras el maître sentaba a Justin y al hombre que lo acompañaba. Esa misma tarde, al levantar la vista de un escaparate y girarse, se encontró con que él estaba observándola desde el otro lado de la calle, con expresión confundida, pero en cuanto advirtió que ella lo había visto, continuó caminando y desapareció tras una esquina.
Otro día, para su sorpresa, Sandy la invitó a visitarla en el rancho. ______ aceptó la invitación, pero no sin antes asegurarse de que Justin no iba a estar allí. A su amiga la extrañó esa insistencia, pero por más que le preguntó al respecto, no logró sonsacar nada a ______.
Y aquella no sería la única sorpresa. Unos días después, durante un acto social, Justin llegó a abordarla. Era el vigésimo segundo cumpleaños de Sandy, y ésta le había pedido que fuera con ella a un baile para el que tenía invitación, pero no pareja con la que ir. Sandy sólo le ocultó un pequeño detalle: no mencionó que su hermano iba a asistir. Y así, en medio de una pieza en la que se iba cambiando de pareja, ______ se encontró de pronto cara a cara con un furibundo Justin. Sin embargo, para estupefacción del ranchero y los demás asistentes, ______ se apartó de él, se giró sobre los talones y se marchó.
Tras ese incidente los rumores corrieron como la pólvora por toda la ciudad. Era la primera vez que una mujer rechazaba públicamente a Justin Bieber. ______ se juró no volver a ir a ningún acto público; Sandy se sintió fatal y se prometió no volver a hacer de Celestina; y Justin estuvo de un humor de perros durante varios días.
Sin embargo, había un evento al que ______ no había previsto que tendría que asistir; un evento en el que estaría Justin.
El padre de ______ pertenecía a un club de tiro, a cuyas reuniones siempre trataba de arrastrar a ______ «para que encontrara marido», y del que Justin era presidente. ______ se había negado en redondo a acudir a las últimas reuniones desde el día que el ranchero le diera el ultimátum en la tienda, pero cuando llegó el decimoquinto aniversario del club, tuvo que terminar accediendo ante la insistencia de su padre: «va a ser una gran fiesta, cariño, y tú hace tanto que no sales a divertirte...»
La mirada colérica con que la obsequió Justin al verla entrar en el club del brazo de su padre fue aún peor de lo que había esperado. Se había puesto un vestido violeta de lentejuelas, de tirantes finos y escote en uve, con unos zapatos de tacón a juego. Estaba realmente espectacular, y así se lo hicieron saber varios de los caballeros asistentes, que le hicieron numerosos cumplidos y la invitaron a bailar. Justin no bailaba con nadie, sino que se limitaba a andar de un lado a otro, con un whisky en la mano, hablando con otros hombres y mirando a ______ irritado.
Y entonces, de pronto, cuando hubo concluido la pieza que la orquesta estaba tocando, Justin se acercó a ______ y, sin pedirle permiso a ella ni al joven con el que estaba bailando, la tomó de la mano y la atrajo hacia sí. Las notas de una nueva melodía inundaron la sala, y Justin la arrastró consigo, haciéndola girar por la pista de baile, mientras ______ tenía la impresión de que el corazón quisiera salírsele del pecho. Por la mirada punzante de sus ojos entornados, a ______ no le resultó difícil imaginar que no se trataba precisamente de un baile de compromiso. Cuando se estaba acabando la pieza y las luces se atenuaron para dar paso a la siguiente, una melodía romántica, Justin aprovechó para conducir a ______ hasta la puerta lateral y llevarla fuera, al pórtico que daba paso a los jardines, en medio de la penumbra de la noche. Una vez allí, lejos de las miradas de los curiosos, prácticamente la acorraló contra la pared.
-¿Qué crees que estás haciendo? -le espetó sin alzar la voz, pero en tono áspero-. ¿Por qué has venido? -sus ojos azules relampagueaban.
-No por ti, te lo aseguro -se apresuró a contestar ella.
-¿Ah, no? -la desafió él-. Me deseas. Tus ojos me lo dicen cada vez que me miran. Puedes apartarte de mi camino o negarte a saludarme en la calle, pero te estás engañando a ti misma si crees que no puedo leer en ti como en un libro abierto.
Los ojos de la joven lo observaron de hito en hito, debatiéndose entre la irritación y la incredulidad.
-Eres el hombre más presuntuoso que he conocido, Justin Bieber.
-No es presunción -masculló él pegándose a ella.
Antes de que ______ pudiera reaccionar, la había tomado por la nuca, haciéndole echar la cabeza hacia atrás, mientras que se inclinaba hacia ella para tomar sus labios.
divendres, 8 de novembre del 2013
E α нι∂∂єи нιтσяy [נusтιη&тú] Capitulo 5
·C A P I T U L O C I N C O ·
______ y
Sandy se habían conocido al entrar en la facultad de Ciencias Empresariales,
pero no fue hasta el cuarto y último año de carrera cuando conoció a Justin.
Ella tenía entonces veintiún años, y él treinta y siete. Fue un día que Sandy
la había invitado a su casa en el rancho Bieber para repasar juntas unos
apuntes. Justin había entrado en el salón para preguntarle si lo habían telefoneado
en su ausencia, y Sandy los había presentado. Justin la había mirado largamente
de arriba abajo, y algo en ella debió resultarle ofensivo, porque tras la
presentación se marchó como alma que lleva el diablo, y desde ese día, cada vez
que ______ fue al rancho, invitada por su amiga, Justin nunca estaba allí o se
marchaba justo cuando ella llegaba.
Sin embargo, Jacobsville era una ciudad pequeña, y era imposible que no se encontraran. Una tarde, ______ estaba en la tienda de piensos, grano, y útiles de ganadería de su padre, ayudándolo a despachar, cuando Justin había entrado con el nuevo capataz de su rancho para abrir una cuenta.
Hasta entonces siempre había ido a comprar a otro establecimiento cercano que les hacía la competencia, pero el dueño se mudaba a otra ciudad y había cerrado el negocio, así que Justin se había visto obligado a comprar al padre de ______. Desde ese día, comenzó a verlo con regularidad. Cada vez que Justin iba allí, se conducía de un modo amable con ella, seguramente porque era amiga de su hermana, pero siempre se cuidaba mucho de guardar las distancias.
______, que lo había encontrado fascinante desde el primer momento, no se sintió herida por su rechazo. ¿Por qué iba a fijarse en una chica que apenas había dejado atrás la adolescencia cuando se decía que lo perseguían las mujeres más hermosas de la ciudad?
Sin embargo, a pesar de lo que creía ______, Justin sí se había fijado en ella y, sin que se diera cuenta, sus ojos la seguían por toda el establecimiento cada vez que iba a comprar algo, aunque seguía mostrándose distante y meramente cortés.
A medida que pasaba el tiempo, ______ iba sabiendo más acerca de Justin por su hermana Sandy, y poco a poco fue enamorándose de él. Justin fingía no advertir su interés, pero cada vez le resultaba más difícil hacerlo por lo obvio que resultaba para cualquiera que los viera, ya que, cada vez que iba a la tienda, la joven se trababa al hablar y se le caían las cosas continuamente.
Además, el contacto físico era inevitable, cuando ella le entregaba alguna mercancía, o él le daba una hoja de pedido, y al tocarse sus manos era como si se produjera electricidad. En una ocasión, ______ había salido de detrás del mostrador para mostrarle un nuevo tipo de grano que les había llegado, y de pronta alzar el rostro, sus ojos se encontraron. Estaban cerca que podía oler su colonia, y la intensidad de., mirada hizo que le temblaran las rodillas.
Justin había bajado la vista hacia los labios entreabiertos de ella, y los latidos del corazón de la joven habían disparado. ______ era muy inocente por aquel entonces, pero reconoció al instante que era deseo lo que impregnaba las facciones de Justin. Era la primera vez que lo veía mirarla de verdad, como a una mujer
La entrada de su padre en ese momento rompí hechizo, haciendo que la expresión de Justin se tomó en una de irritación y desprecio por sí mismo, y, pronunciar palabra, había abandonado la tienda.
______ se hizo ilusiones a raíz de aquella mirada que habían compartido, y parecía que Justin se hubiera visto atrapado también por ella, porque a partir de entonces sus visitas a la tienda se hicieron más frecuentes
La joven observó que solía ir los miércoles y viernes, así que empezó a arreglarse esos días, dejando a un lado los pantalones vaqueros, las zapatillas deporte, y las sudaderas, por vestidos entallados, faldas, blusas, zapatos de tacón, y una dosis discreta pe bien aplicada de maquillaje. Su esbelta figura se veía favorecida por esos cambios, y a Justin le era ya casi posible disimular su interés por ella. La devoraba con la mirada, y la tensión fue en aumento hasta que día la situación alcanzó un punto crítico.
Habían pasado al almacén, en busca de un tipo bocado especial para caballos que Justin le había pedido, ______ había estado a punto de golpearse la cabeza con unos azadones que tenían colgados del techo.
Cuidado murmuró Justin agarrándola de la cintura para apartarla.
Con aquel inesperado movimiento, la joven quedó delante de él, casi pegada a su cuerpo, pero ninguno de los dos hizo ademán de separarse del otro.
Gracias -musitó ______ con una risa nerviosa Soy tan despistada... Mi padre siempre lo dice, que nunca miro por dónde voy...
Sin embargo la risa se cortó en su garganta al ver la intensa expresión en el rostro de Justin, y al sentir cómo su tórax subía y bajaba, rozando su pecho, con la respiración tan entrecortada como la suya.
Y en ese momento, de pronto, él inclinó la cabeza y tomó sus labios en un beso muy distinto a los que ______ había recibido hasta entonces. Al principio se tensó un poco, y él levantó la cabeza un instante para mirarla, pero volvió a besarla, y esa vez, al despegar sus labios de los de ella, ______ se quedó de puntillas, con la barbilla levantada, y los ojos cerrados, como ofreciéndose a él. Cuando los abrió, Justin estaba observándola fijamente, estudiándola.
-¿Te das cuenta de que tengo dieciséis años más que tú, ______? -murmuró contra sus labios con voz ronca.
-No me importa... -respondió ella sin aliento.
Justin la miró con dureza.
-Esto no nos llevará a ninguna parte -le dijo-. Tu estás cegada por algo que no es más que un enamoramiento juvenil, y yo no pienso prestarme para satisfacer tu curiosidad. Hace mucho que pasé esa edad en la que uno se conforma con tomar a una chica de la mano e intercambiar ingenuas caricias con ella.
______ no alcanzaba a comprender lo que le estaba diciendo, ansiosa como estaba por volver a sentir sus labios sobre los de ella, con todo el cuerpo latiéndole por esas nuevas e intensas emociones.
α нι∂∂єи нιтσяy [נusтιη&тú] CAPITULO 4
·C A P I T U L O C U A T R O·
-Estaba a punto de hacer café -le dijo su hermana,
lanzándole una mirada de advertencia para que no fustigase a ______-. ¿Quieres
una taza?
-Sí, por favor.
-______, ¿quieres que prepare algo para almorzar? -se ofreció su amiga.
-La verdad es que no hay demasiado en la nevera, ni en la alacena -respondió la otra joven.
-Tranquila, veré qué puedo hacer -sonrió Sandy y se fue a la cocina, mordiéndose
la lengua para no mencionar la poca consideración de
los vecinos. No quería incomodar a ______.
Era tradición en las zonas rurales llevar comida preparada a quienes habían tenido un fallecimiento en la familia, y la de Jacobsville era una comunidad muy unida.
Justin, sin embargo, no era tan considerado como su hermana y, en cuanto ésta hubo desaparecido, puso el dedo en la llaga:
-¿Cómo es que nadie te ha traído comida? -le preguntó con aspereza a la joven viuda, esbozando una sonrisa cruel mientras tomaba asiento frente a ella-. ¿Es que los vecinos también creen que mataste a tu marido?
______ sintió náuseas en la boca del estómago, pero tragó saliva y alzó sus ojos azules hacia él.
-Nunca tuvimos una relación estrecha con ningún vecino. Barry decía que si les dábamos confianza acabaríamos teniéndolos en la casa todo el tiempo. Nunca le gustó la gente.
-Y a ti nunca te gustó él -masculló Justin con puro veneno en la voz-. Me lo contó todo sobre ti, ______, todo.
La joven no tenía que preguntarle para imaginar qué clase de mentiras le habría contado, como que era frígida y lo había rechazado desde que se habían casado. Cerró los ojos y se frotó la frente, donde se estaba formando el principio de un dolor de cabeza.
-¿No tienes un negocio que atender? -le espetó-, ¿varios, de hecho?
Justin cruzó una pierna sobre la otra.
-Mi primo ha muerto, y he venido a su entierro.
-Pues el entierro ya ha terminado -le respondió ella cortante.
-Y supongo que ya debes estar imaginándote con los millones de Barry en tu bolsillo. Pues yo que tú no contaría aún las ganancias: todavía no se ha leído el testamento. Tina ya viene hacia aquí.
-Espoleada por ti, sin duda- Justin enarcó las cejas.
-No necesita que nadie la espolee.
______ se puso de pie. El dolor y el tormento de aquellos dos años la estaban corroyendo por dentro como el ácido.
-Yo no maté a Barry. Justin también se levantó.
-Dejaste que se subiera a un coche y que condujera cuando había bebido. Sí, ______ -añadió asintiendo con la cabeza ante la mirada de estupefacción de la joven-, las noticias se extienden como la pólvora en las pequeñas localidades como Jacobsville. Sandy y yo hemos vuelto a instalarnos en el rancho, y la gente dice que en la fiesta de los Ballenger, anteayer, Barry te pidió que lo llevases a casa, y tú te negaste, así que se marchó solo y salió disparado por el borde de un puente.
De modo que así era cómo las malas lenguas habían tergiversado los hechos... ______ se quedó mirando a Justin, pero no dijo nada. Sandy no le había dicho que habían vuelto a Jacobsville para quedarse. ¿Cómo iba a soportar tener que vivir en la misma ciudad que Justin?
-¿No te defiendes? -la retó burlón-. ¿No vas a buscar ninguna excusa?
-¿De qué serviría? -le contestó ella cansada-. Tú ya me has condenado, igual que los demás.
Justin caminó por el salón, deteniéndose junto a una estantería, y se giró hacia ella.
-Barry me escribió hace un par de semanas -le dijo de repente-. En su carta decía que había cambiado el testamento, y que me mencionaba en él. ¿No lo sabías?
No, ______ no lo sabía, lo único que Barry le había dicho era que lo había cambiado, pero desconocía su contenido.
-Imagino que también mencionará a Tina -continuó Justin, acercándose a ella y mirándola fijamente.
Había una sonrisa tan engreída en sus labios, que las manos de la joven se cerraron, clavándose las uñas en las palmas para contener la ira que se estaba apoderando de ella. Estaba harta, harta del incesante aguijoneo de Justin. ¿Por qué tenía que soportarlo después del infierno por el que había pasado?
-Márchate, por favor -le rogó desesperada .Márchate...
Justin se había detenido apenas un metro frente a ella, y ______ no estaba segura de poder contener mucho más tiempo las lágrimas que se estaban agolpando en sus ojos. Bajando el rostro para que no pudiera ver la angustia en él, trató de pasar por su lado para huir escaleras arriba, pero tropezó con el borde de la alfombra, y estuvo a punto de caer de bruces al suelo cuando Justin, en un acto reflejo, dio un paso adelante y la sostuvo, quedando la joven atrapada en un inesperado abrazo.
Años atrás le habría parecido un sueño encontrarse entre los fuertes brazos de Justin Bieber, pero después de su matrimonio con un hombre que la había maltratado, aquel contacto provocó miedo en ______.
-¡Déjame!, ¡suéltame...! -gimió zafándose y echándose atrás. Se dejó caer sobre el sofá y rompió en amargos sollozos, ocultando el rostro entre las manos.
Justin, que no se había esperado esa reacción, se quedó mirándola estupefacto, sintiéndose mal por haberla puesto en ese estado, pero se dijo que si lloraba era porque se sabía culpable.
De mala gana se sacó un pañuelo del bolsillo y lo puso en las manos de la joven.
-Sécate esas lágrimas de cocodrilo -le ordenó malhumorado.
Justo en ese momento regresaba Sandy, con una bandeja cargada con un plato de sándwiches, café, y algo de fruta pelada y cortada.
Al ver el rostro lloroso de ______ y sus ojos enrojecidos, lanzó una mirada fulminante a su hermano, pero éste no se dio por aludido.
-Vamos, ___*, come un poco, te vendrá bien - le dijo a su amiga mientras depositaba la bandeja sobre la mesita baja entre los sofás enfrentados.
Justin volvió a sentarse, observando cómo Sandy servía el café y le daba una taza a su amiga.
-Tina me ha dicho durante el entierro que está alojada en un motel -comentó, sin dar tregua a ______-. ¿No hay sitio para ella en la casa de su propio hijo?
La joven, que había recobrado la compostura, lo miró brevemente antes de responder con aspereza:
-Le ofrecí que se viniese aquí estos dos días, hasta que regresara a Houston, pero se negó.
Justin bajó la vista a la taza de café que su hermana le estaba pasando en ese momento.
-Cuando todo esto haya acabado, deberías marcharte un par de semanas a un lugar tranquilo -le dijo Sandy a ______-, a la costa, por ejemplo. Ahora es temporada baja y no habrá nadie.
-Sí, ¿por qué no? -intervino de nuevo Justin, en el mismo tono sarcástico-, cuando hayas cobrado el dinero podrás permitírtelo. Podrás irte a Montecarlo, o a Las Bahamas, o...
-¡Ya basta! -gritó ______ fuera de sí, los ojos como platos en su rostro pálido-. ¡ Deja de atormentarme !
-¡Justin, por favor! -intercedió Sandy por ella.
El ruido de un coche deteniéndose frente a la casa atrajo la atención de Justin, que se levantó y fue a abrir la puerta.
-No lo soporto más, no lo soporto... -balbució______, dejando con manos temblorosas la taza sobre la mesita—. ¿Por qué me hace esto?, ¿por qué...?
Sandy peinó el corto cabello castaño de su amiga con los dedos.
—Creo que es por algo que Barry le contó —mur¬muró contrayendo el rostro y meneando la cabeza—, pero no sé qué pudo ser. Antes, en el cementerio, me dijo que durante estos dos años había visto a Barry a menudo, y que él le había contado cosas acerca de ti.
α нι∂∂єи нιтσяy [נusтιη&тú] CAPITULO 3
·C A P I T U L O T R E S·
-Del
alivio que siento -respondió ______ en un susurro apenas audible, como temerosa
de que el coche tuviera oídos-. ¡Se ha acabado!, ¡al fin se ha acabado! Y no me
importa que la gente crea que yo lo maté -concluyó estremeciéndose.
A Sandy le picaba la curiosidad, pero no quiso presionarla. ______ se lo contaría algún día, cuando se sintiese preparada para hacerlo. Durante aquellos dos años apenas había tenido contacto con ella, ya que ______ siempre le decía que no podía recibirla, que a Barry lo ponían de mal humor las visitas, pero Sandy siempre le había quitado importancia, diciéndose que se debería a que era exageradamente posesivo, que no quería que su esposa prestara atención a otras personas.
-Bueno, ahora podremos quedar de vez en cuando sin tener que hacerlo a escondidas -le dijo Sandy.
______ alzó los ojos preocupada hacia los de su amiga.
-¿No le habrás contado a Justin que teníamos que vemos así?
-No, nunca se lo conté -fue la contestación de Sandy-. De hecho... -murmuró vacilante-, de hecho me cortaba cada vez que intentaba hablarle de ti.
Los delgados hombros de ______ se relajaron, y giró el rostro hacia la ventanilla.
-Ya veo.
-¿Qué es lo que ves? -masculló Sandy irritada ante esa resignación-. Yo... ¡no es justo lo que está haciendo contigo! No lo comprendo, ______, no entiendo por qué se comporta así. Su actitud hoy durante el entierro me ha avergonzado.
-Apreciaba a Barry -contestó la viuda sin mirarla.
Barry había tenido engañado a todo el mundo, así que, ¿por qué iba a haber sido el hermano de Sandy una excepción? No, Justin no tenía ni idea de lo que su primo la había hecho pasar.
El vehículo se había detenido, y el chofer les abrió la puerta.
-Gracias, Henry -murmuró ______, tomando la mano que le ofrecía para ayudarla a bajar.
Henry pasaba ya de los cincuenta, y era un militar retirado, fornido y de corto cabello canoso, que llevaba años trabajando para Barry. Nadie lo sabía, pero le debía su vida a aquel hombre.
-No hay de qué, señora Tarleton -respondió el chofer suavemente.
Sandy entró en la casa con ______, observando extrañada que no saliera a recibirlas criada alguna, ni cocinera, ni mayordomo... lo cual era en verdad bastante raro, dado que la vivienda tenía un total de ocho habitaciones, casi el mismo número de cuartos de baños, y que Barry había ganado una fortuna con sus negocios.
-Barry despidió a todo el servicio al poco de casarnos -le dijo ______ al advertir su asombro-, a todos excepto a Henry -añadió mientras se quitaba el sombrero y lo dejaba sobre una mesita-. No le gustaba que la gente lo viera conducir su propio coche.
Se quitó también la chaqueta y, al hacerlo, una de las mangas del vestido se le levantó un poco, dejando por un instante al descubierto la marca de un cardenal en el antebrazo. Casi había desaparecido, observó mentalmente Sandy, que recordaba lo amoratado que lo había tenido el día que se lo hizo; de los cardenales del rostro ya no quedaba ni huella.
De aquello hacía algo más de una semana. Se había presentado en Javcobsville sin avisar para darle una sorpresa a ______, pero al llegar a la casa nadie había contestado al timbre. Extrañada, fue a preguntarle a la vecina si sabía si el señor y la señora Tarleton habían salido. La mujer le dijo que estaban en el hospital, que parecía ser que ella había tenido un accidente.
Sandy se había ido corriendo al hospital, pero al llegar allí, comprobó para su alivio, aunque la encontró llena de moraduras y con un esguince en el tobillo, que no había sido nada grave. Barry le explicó que ______ había estado practicando ala delta, y que había tenido una caída un tanto aparatosa. Sandy sabía que su amiga era aficionada a ese deporte desde sus días de universidad, pero sus compañeros siempre habían dicho que era una verdadera maestra, así que parecía extraño que se hubiera descuidado de ese modo. «Es que se levantaron unas rachas de viento muy fuertes de repente, y no tuvo tiempo de reaccionar», le explicó Barry cuando ella hizo ese comentario, « ¿No es verdad, cariño?», había dicho volviéndose a ______. Y ella había asentido.
-Siéntate, haré un poco de café -le dijo su amiga, sacándola de sus pensamientos.
-Oh, no, ni hablar, lo haré yo -se apresuró a replicar Sandy-. Eres tú quien necesitas que se ocupen de ti. ¿Has podido dormir algo esta noche?
______ meneó la cabeza.
-No dejo de tener pesadillas -le confesó frotándose la frente mientras tomaba asiento en uno de los sofás del salón.
-¿Y esas pastillas que te dio el médico para dormir?
-Me da miedo empezar a tomarlas y no poder pasar sin ellas.
-Tonterías, no te ocurrirá nada por tomar una o dos. Además...
Pero Sandy no terminó la frase porque en ese momento se abrió y se cerró la puerta principal. Sólo una persona se consideraba con la libertad de entrar sin llamar al timbre. Oyeron pasos acercarse desde el vestíbulo, y al cabo apareció Justin, aflojándose la corbata. No llevaba su sombrero vaquero, y con aquel traje oscuro tan elegante no parecía el mismo.
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